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Biografía
de Luigi Comencini
(Salò,
Brescia 1916 - Roma 2007)
Promovió,
junto con Alberto Lattuada y Mario Ferrari, la
Cineteca Italiana, el primer archivo de películas de
Italia y en la posguerra se convirtió en crítico
cinematográfico, primero para el diario
“L’Avanti!”, y luego para la revista semanal
“Tempo”. En 1946 debutó como director con el
documental “Bambini in città”; dos años más
tarde firmó su primer largometraje: “Prohibido
robar (Probito rubare)”. Sin embargo, el gran éxito
comercial llegó sólo con el díptico de “Pan,
amor y fantasía (Pane, amore e fantasia)”
(1953) y “Pan, amor y celos (Pane, amore e
gelosia)” (1954), que le convirtieron en uno de los
maestros de ese neorrealismo rosa destinado a tener
mucha fortuna en el cine italiano. En la década de
los Sesenta fue entre los protagonistas del génesis
de la comedia a la italiana: “Todos a casa (Tutti a casa)” (1960), una corrosiva evocación del
comportamiento de los italianos justo después del
armisticio del 8 de septiembre de 1943, fue su obra más
importante de ese período, pero hay que recordar
también “A caballo de un tigre (A cavallo della
tigre)” (1961), una película sobre la cárcel con
un fuerte impacto narrativo, y “El comisario (Il
commissario)” (1962), una cinta de cine negro con
tintes rosa muy adelantada respecto a su época.
Sucesivamente, Comencini encontró su tema preferido
en la representación del universo de los niños, a lo
que ya se había dedicado en sus primeras obras: por
ejemplo, rodó “El incomprendido (Incompreso)”
(1966), una bonita adaptación de la novela homónima
de Florence Montgomery; las obras para televisión
“Las aventuras de Pinocho (Le avventure di
Pinocchio)” (1972) y “Cuore” (1984), destinadas
a quedar marcadas en la memoria de generaciones de
espectadores; la magnífica “Vuelve Eugenio
(Voltati, Eugenio)” (1980), que investiga las
relaciones entre generaciones distintas con una ironía
que no se desliga del rigor.
Comencini
dio su aportación al género brillante, aunque sui
generis, con la parábola mordaz de “Sembrando
ilusiones (Lo scopone scientifico)” (1972), la película
satírica de suspense “La mujer del domingo (La
donna della domenica)” (1975), la amarga y atípica
“La casa de los desmadres (Il gatto)” (1977), la tétrica
“El gran atasco (L’ingorgo)” (1979) y el apólogo
en forma de fábula “Cercasi Gesù” (1982). Después
rodó algunas películas no demasiado logradas; y más
tarde espació su actividad a causa de sus problemas
de salud. Queda en todo caso la aportación de uno de
los cineastas más personales, quizás infravalorado a
pesar de sus enormes méritos.
F.T.
Filmografía de Luigi Comencini
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