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Comedia
a la italiana
Sumario:
1.
La comedia a la italiana
2.
Los años del boom (1958-1964)
3.
La coyuntura (1964-1971)
4.
Los últimos destellos de un crepúsculo (1971-1980)
1.
La comedia a la italiana
“¿Por
qué obstinarse en decir comedia
a la italiana? Las que se hacen en Estados Unidos
no se llaman a
la americana. Puesto que a los críticos les
gustan las etiquetas, yo propondría esta: la
comedia a la italiana tal y como la definen los críticos
a la italiana". Esto lo dijo Dino
Risi, dando cuenta de un prejuicio que durante
mucho tiempo ha acompañado la comedia y, en sentido más
amplio, todo el cine de género realizado en Italia.
Se trata de una especie de desprecio mal disimulado,
si no incluso de una clara aversión, que en 1971 indujo incluso a un crítico agudo y no
alineado como Goffredo Fofi a definir así a los artífices
de este género: “administran hábilmente su
capacidad de convertir en vómito todo lo que tocan y
corromper al público con la más pesada y obscena
operación comercial e ideológica”.
En realidad, si hay un género que ha relatado de
manera creíble los cambios producidos en la sociedad
italiana del último medio siglo, ha sido precisamente
la comedia: con la limitación (y esto hay que
reconocerlo) de que autores y espectadores pertenecen
a la misma clase social - la pequeña y mediana
burguesía -, con esa dosis de identificación e
indulgencia de cara a los personajes representados que
esto conlleva y la consiguiente imposibilidad de
llevar hasta el final el propósito satírico, también
para no perder de vista el objetivo obligado del éxito.
Sin embargo, dentro de estas coordenadas, la comedia
ha conseguido resultados admirables, sin tener que
pagar el peaje a la tradición estadounidense del
"slapstick" o la sofisticación: al
contrario, se ha inspirado en el primer Camerini;
en algunas obras de la posguerra de Zampa-Brancati,
siempre marcadas por un fuerte moralismo; en la
tradición del neorrealismo rosa, el de las
pueblerinas de armas tomar y los pobres pero guapos de
los suburbios, alimentada precisamente por algunos
cineastas (Comencini,
Risi) que más tarde se adaptaron de maravilla al
“nuevo curso”; por último en el Fellini
provinciano, el de “Los
inútiles (I vitelloni)” (1953) y “El jeque blanco
(Lo sceicco bianco)” (1952), donde además se empezó a
delinear el tipo hipócrita e hijo de mamá, listillo
y gandul magistralmente encarnado por Alberto
Sordi, al que pronto se unieron otros actores (Gassman,
Tognazzi),
guionistas (Age&Scarpelli)
y directores (Monicelli,
Pietrangeli).
2.
Los
años del boom (1958-1964)
3.
La
coyuntura (1964-1971)
4.
Últimos
destellos de un crepúsculo (1971-1980) |




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