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El
Neoclasicismo en Italia de Tiépolo a Canova
La
idea de esta exposición nace de la esperada restauración del
Palacio Real, el cual, precisamente en el siglo XVIII, fue
objeto de una renovación que involucró a todas las artes. La
muestra se propone ilustrar todos los fenómenos artísticos que,
en armoniosa conjunción, caracterizaron a las cortes italianas
en la época de las reformas. Hay excelentes pinturas y
esculturas, pero también dibujos y labores de arte decorativo
que testimonian un nuevo interés por lo antiguo en la Roma de
mediados del Setecientos. Y también, en la última década del
siglo, la marcada y progresiva influencia del célebre Antonio
Canova. Se exponen obras de arte del barroco maduro -con Tiépolo
como máximo exponente- junto a producciones de los grandes
maestros neoclásicos, con el fin de mostrar el paso desde la
cultura figurativa barroca hacia una nueva era artística. El
Neoclasicismo encontró un ámbito privilegiado en Italia, que
llegó a ser el centro vital y simbólico de este movimiento artístico
caracterizado por el estudio y la recuperación de lo antiguo.
El círculo de plásticos italianos se enriqueció con la
presencia de extranjeros, exponentes del Neoclasicismo europeo,
como Mengs o David, Angelica Kauffmann y Elisabeth Vigée-Lebrun.
Este movimiento de artistas fue fomentado por la política de
los soberanos iluminados que, con el afán de llevar el gusto de
la época a sus propias cortes, incrementaron la producción de
las manufacturas reales. El gusto por lo antiguo se inspiraba en
Roma y en las grandes obras de la escultura clásica, presentes
no sólo en las vistas de Panini, con la representación de
"museos" reales e ideales, sino también en los
objetos de arte aplicado. Bernardo Bellotto y Hubert Robert se
dejaban llevar por los vestigios de la antigua Roma -como también
de Nápoles, Paestum y Sicilia- por una suerte de espíritu de
la antigüedad que descubrían en los textos latinos. Hubo tres
géneros pictóricos fácilmente reconocibles: religioso, mitológico
e histórico. El primero aún estaba representado por el
virtuosismo barroco de Tiépolo; el segundo por imágenes de los
mitos más fascinantes, realizadas por Appiani y Canova; el
tercero por la pintura inspirada en la razón y en las reglas
rafaelescas de Mengs. Un conspicuo número de obras de Canova
sobre temas mitológicos puede verse en la parte final de la
muestra, ambientada en la Sala de las Cariátides. El artista
divinizado, considerado el último gran intérprete de la
tradición italiana, cierra la magnífica exposición con un
grupo de grandes esculturas, la espectacular serie de
bajorrelieves y las témperas, que se presentan juntos por
primera vez. El comité científico de la exposición está
formado por expertos en los diversos sectores, como Liliana
Barroero, Enrico Colle, Fernando Mazzocca, Alessandro Morandotti,
Claudio Poppi y Stefano Susinno.
El
Neoclasicismo en Italia de Tiépolo a Canova
del 27 de febrero al 28 de julio de 2002
Milán, Palacio Real, Plaza Duomo 12
Horario: todos los días 9.30-19.30 (jueves 9.30-23.00, lunes
cerrado)
teléfono 02392261
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